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Viaje a Edimburgo

Una de nuestras pasiones familiares y dentro de nuestras posibilidades es poder darnos todos los años uno o dos caprichos en forma de viajes para poder conocer otras culturas (en el caso de mis hijos , conocer la comida de otros sitios les vuelve locos ).

Este verano hemos tenido la suerte de poder visitar Edimburgo y quitado de las cuatro gotas que caen todos los días y qué nosotros no estamos acostumbrados, todo lo demás me ha parecido 100% recomendable. Recomendable, primero por qué es una ciudad que llevando a dos pequeñajos que ya no son tan pequeñajos, (no me apetece que crezcan muy rápido) y el hecho de ponerse a andar y a mi ritmo, no lo llevan muy bien, al igual que Cristina, por lo que es una ciudad que chano chano, la puedes conocer casi al completo sin necesidad de taxis o autobuses a todas horas.

Destacable y si tenéis la posibilidad, es realizar la visita en el mes de agosto, pues en este mes se celebra el El festival de Edimburgo, que es una festividad internacional de las artes, con un claro énfasis sobre la música y el teatro. Instituido en 1947 por Rudolf Bing, es efectuado durante tres semanas cada verano. Las calles principales de la ciudad son un hervidero de artistas que desean mostrar sus cualidades escénicas. Malabaristas, compañías de teatro, cantantes, humoristas y un sin fin de actuaciones callejeras. Hay también muchísimas actuaciones en pequeños teatros, pubs, hoteles, pero las cuales tienen un coste y son casi el 100% en inglés.

Hay un evento que se realiza casi todos los días de agosto y es el conocido Military Tatto (www.edintattoo.co.uk) donde bailes tradicionales y compañías de gaiteros hacen la delicias de los asistentes, unido a unos espectaculares castillo de fuegos artificiales. Este se celebra en el Castillo de Edimburgo. Las entradas hay que mirarlas con tiempo pues se agotan con facilidad y luego los precios son prohibitivos.

Hay muchas cosas para ver, y para los peques, visita obligada es tocarle la nariz a la estatua del perro Bobby, un perro de raza Skye Terrier que fue el mejor amigo del policía John Gray hasta su muerte por tuberculosis en el año 1858. Después de que su dueño fuera enterrado en el cementerio Greyfriars, Bobby no se movió del lado de su tumba nunca más.

Al lado se encuentra el bar The Elefhant House, famoso por qué en él, se escribió una de las sagas más famosas de toda la historia, Harry Potter. Joanne Rowling, su escritora, se pasaba horas y horas en este bar, pensando cuales iban a ser las aventuras de Harry Potter, de Ron, de Hermione, su inseparable amiga y de todos los personajes que han hecho de Harry Potter el mago más famoso.

 

Otra visita que se puede hacer con niños es la visita al Museo Nacional de Escocia que está muy cerca de la estatua de Bobby y donde también se puede ver a la famosa oveja Dolly, primer animal clonado. Es un museo con una parte muy interactiva donde peques y mayores pueden ver cómo ve una avispa, pueden intentar averiguar a qué animal corresponden varios sonidos, ver esqueletos de dinosaurios y muchas cosas más. Dando un paseo dentro del museo, se puede aprender  la historia de escocia.

 

Otra atracción turística, al lado del castillo es “La habitación oscura” (http://www.camera-obscura.co.uk/) donde los más peques podrán disfrutar de las peculiaridades de la ciencia, con un pequeño laberinto de cristal, una máquina que te hace más joven y más viejo, y os podréis hacer la típica foto de la ilusión óptica de la cabeza cortada en una ensalada encima de la mesa.

Todo el centro de Edimburgo es un museo, con muchos edificios antiguos, muchos de los cuales han sido reformados en restaurantes cómo The Dome  o en pubs cómo el The Standing Order, en George Street, por lo que se puede disfrutar de ellos, disfrutando de la comida típica de Escocia, sin tener un altísimo precio.

Si quieres tener una vista de pájaro de Edimburgo, y tienes ganas, no dudes en subir en el Parque Holyrood hasta Arthur’s Seat. Es un kilómetro de ascensión media (la hacen niños), pero que merece la pena por las vistas de todo Edimburgo y mirando hacia abajo puedes ver perfectamente el interior a vista de pájaro el Palacio de Holyroodhouse, que es donde se hospedaban los Reyes y reinas de escocia desde el siglo XV. Pegado al Palacio se encuentra el Parlamento de Escocia con una construcción moderna.

 

Si posees tiempo puedes hacer alguna excursión organizada por Escocia, y si eres atrevido alquilar un coche para conducir por la izquierda. Nosotros elegimos la excursión organizada, para evitar el stress de la conducción y visitamos la playa donde se rodó la película Carros de fuego (https://www.youtube.com/watch?v=MkS1SBPHN44 ).
En el mismo St. Andrews, también se encuentran las ruinas de la catedral católica de St Andrews que fue destruida en el siglo XVI en la denominada reforma protestante, donde todos aquellos elementos que hicieran recordar a la iglesia católica fueron destruidos.  Es impresionante ver las ruinas al lado del mar.
También tuvimos la ocasión en la misma excursión de ver el Castillo de Stirling, conocido por las hazañas en esas tierras del famoso William Wallace y que fue llevado a la pantalla por Mel Gibson en la película Braveheart. Desde el Castillo se puede observar el Monumento a W. Wallace que hace simular una espada clavada en la tierra.

Hay muchos sitios más en Edimburgo y en Escocia para visitar, y espero que tengáis la posibilidad de visitarlos y compartirlos.